• Viaje inconcluso

Poemas de Mauro Gatica



Mauro Gatica Salamanca (Arica, 1974). Escritor. Forma parte de la editorial Electrodependiente. Ha publicado los libros La comarca: ensayo sobre el desarraigo (2021); En deshabitar está la razón (2020); Ex machina (2015); Escupe (2013) y Family values (2011), entre otros.

Los siguientes poemas pertenecen a su libro Cámara letal con acetato de etilo.



Panorámica[1]



Detenerse un momento en:


Las piedras

La distancia que las separan del suelo

Las formas que les dibuja el viento

Los insectos que disfrutan de su sombra

La araña que almacena el cadáver de una mantis

La silueta que traza esa mantis en el suelo

Lo frío que debe estar allá abajo


donde no llega el sol

donde siempre es de noche



[1] "Los diferentes materiales inmóviles y, por tanto, no sonoros que conforman el espacio también son fundamentales en la creación de ambientes sonoros ya que dependiendo de dichos materiales las características acústicas son distintas". María Cabrelles Sagredo.



Aspectos a considerar en la elaboración de la hipótesis



Hay ácaros en la cabeza de una abeja


el mundo se multiplica

en preguntas cada vez más diminutas


las termitas pierden sus alas

se organizan bajo las cosas


y las efímeras

arrojadas a esta demencia

solo quieren procrear




Tratado de entomología



1. Cuando las luces te hagan desaparecer

como a las hormigas que se aglomeran sobre

el mesón.


2. Cuando la escritura signifique para ti

lo que un libro significa para las polillas.


3. Cuando —como les sucede a las cucarachas— perder

la cabeza no signifique necesariamente la muerte.


4. Cuando escribas como un insecto que

come casi cualquier cosa.




Video sin editar # A—275



Es hermoso ver cómo una mariposa blanca se retuerce en el hocico de una iguana, debajo de una roca a medianoche, cuando todo duerme, excepto lo que cae sin ritual porque sus cuerpos son la única semiótica que resiste tanta hora.




Apuntes de observación



No se escucha el movimiento de las termitas

que se arrastran en lo profundo de la casa

hay que devorar lo que se habita

dicen con su indiferencia


parece una escena gore esta particularidad del lenguaje

que solo en la destrucción encuentra salud y belleza


hay que pensarnos dentro de un enjambre

de libélulas que desaparece del radar




Instructivo



1. Todo organismo resulta nutritivo.

2. Hay que saquear si se quiere subsistir.

3. La violencia es la forma natural del apetito.




El hambre es lo que avanza



Las sombras simulan dientes

de una fauna imperceptible y hermosa


15 kilómetros de hormigas dibujan el trazo de la

fatalidad apenas y alterando el paisaje


—a metros de distancia

miles de langostas devoran el aire con

su zumbido—


da igual


no hay silencio más certero que el de

ciertos insectos dibujados por el ámbar

y el de otros mucho más silentes y antiguos

que cuelgan simulando la textura de las piedras


es una ilusión la soledad[2]


mientras se pueda sucumbir nunca estaremos solos

porque nuestro fin es la colonia que habitamos.



[2] La luz que producen las luciérnagas también es una ilusión, se denomina “luz fría” debido a que casi toda la energía que se produce, es transmitida en forma de luz y muy poco es desperdiciado como calor.




Nuestra misión consiste en perpetuar



¿Es innata esa necesidad de vivir robando miel de colmenas devastadas, mutilando larvas halladas lejos de la colonia? A qué le llamamos hogar si la estética esconde un sinfín de objetivos, nos empuja al crimen sustrayendo larvas y obreras de una casa que no es nuestra, de un hogar que se derrumba con sus heces como único tesoro. Reinas madres se vuelcan contra sus propios nidos; luego, lejos de casa, paren larvas para una estructura mucho más grande que no son ellas; un territorio en movimiento que sin pretensiones se proyecta en el tiempo. Son millones las que no buscan un nombre sino un olor que las guíe. La clave está en la incapacidad de reproducción dicen los expertos, en esa negación de las obreras hacia ellas mismas, es ese abandono en clave el que mantiene vivo aquel voraz apetito.




Video sin editar # A—509



Cientos de garrapatas devoran un león en La Sabana africana. Legiones de insectos silenciosos drenan un rugido que en otro tiempo hizo temblar las madrigueras; garrapatas poco atractivas con un apetito voraz, insectos que no respetan a nadie porque saben lo que es hermoso, porque el hambre es más poderosa que una plaga de alacranes. El hambre devora el miedo, le chupa la sangre y lo debilita.