• Ricardo Herrera Alarcón

Cuatro preguntas para Felipe Caro

Actualizado: 14 jul 2021

Por Ricardo Herrera Alarcón


Felipe Caro Pérez (1985, Temuco) es profesor de Castellano y Comunicación. Ha publicado Hija (Poleo Ediciones, 2010), Nadir (Editorial Bogavantes, 2017) y recientemente Pieza País (2021), por Libros del Perro Escondido, nuevo sello editorial de Temuco y del cual Felipe es parte, junto al diseñador gráfico Javier Neira. No es un territorio desconocido para este poeta: antes estuvo en la gestación de los sellos independientes Poleo Ediciones y Venérea Violenta, que han sido parte importante del circuito editorial del sur.

Sobre su nuevo libro, sus proyectos literarios y el abismo que se produce entre el autor y la obra publicada, conversamos con Felipe Caro.


1. Fui lector de este libro cuando se estaba escribiendo, digamos en sus primeras versiones. Cómo le explicarías a un lector que no lo conoce, más allá de la evidente metáfora entre pieza y territorio, sobre su contenido: ¿de qué habla o de qué no se quiere hablar en Pieza país?.

Hace un tiempo leí una entrevista de Elvira Hernández donde decía “Después del punto final el poeta debe pasar al anonimato”. Mejor dicho, imposible. Desde esa idea no podría explicar el libro desde una autoría. Sería un diálogo como lector, pero no lo he leído después de editarlo, así que tampoco podría dar una propuesta de lectura. Hay una publicada en este medio de Pablo Ayenao, amigo bien querido, que me sorprendió por la gran profundidad que plantea en torno al libro, y no queda más que agradecer la lectura crítica.


2. ¿Ves un hilo conductor entre Pieza país y tus libros anteriores Hija (2010) y Nadir (2018))? ¿Cuánto del poeta de esos libros se proyecta en este nuevo texto? ¿Cuánto de él desaparece?

Creo que la literatura es un juego de sombras en una pieza a media luz. Figuras de lo que somos y carecemos, tanto en la escritura como lectura. Una ficción de lo que podría ser o un simulacro de vida que agendamos como un plan B o la proyección de lo que debiese ser solo un recuerdo.

Quien escribe gesticula una voz que debiese transitar hacia sus propios territorios, pero ningún territorio es tan distinto a otro, y ahí los lectores nos vemos reflejados. Lo que podría decir en torno a mi proyecto no significa nada si no se funda en la voz de una lectura. En el punto final un paso al costado.


3. Te has destacado no solo por tu trabajo como poeta, sino también como editor y creador de sellos editoriales independientes y cartoneros, que de alguna manera recogen la idea del libro en su fragilidad pero también como gesto de resistencia frente a la idea de texto serializado. Cuéntanos sobre el trabajo gráfico en Pieza país y sobre la naciente editorial Libros del Perro Escondido.

Esto fue inesperado. Hace tiempo que no estaba involucrado en un proyecto personal de edición. Todo nace al querer publicar este libro (Pieza País) que llevaba años guardado en el computador. Me contacté con Javier Neira a quien conocí de la Editorial Cagtén. Él se encarga del diseño de libro y es ilustrador con series que comparte por Instagram (Javier.alejandro.n). Él trabajaba paralelamente diseños artesanales, por lo cual vi la posibilidad de publicación. Una vez que comenzamos a sacar el libro, nos dimos cuenta de que había una propuesta estética y discursiva en lo que estábamos haciendo al numerar 100 copias artesanales y con detalles de diseño. Decidimos darle continuidad, así nace Libros del Perro Escondido (librosperroescondido en instagram). Estamos trabajando con tres escritoras/es que esperamos pronto publicar, por lo menos un libro este año.


4. Para terminar: a algunos escritores les pasa que publican un libro y les viene un periodo de afasia y silencio. ¿Estás o no estás en algún nuevo proyecto literario? ¿Depresión pos parto o nuevo sendero a la cascada?

Como te comenté el libro llevaba tiempo guardado. Por lo tanto, han existido proyectos paralelos estos tiempos, que también se van guardando o reescribiendo y otros textos sueltos que quedan por ahí. Si tuviese que confesar en qué estoy, en este momento hay una reflexión en torno a lo escrito. Pienso en otros tránsitos para ellos. Una especie de vivisección que se me ha vuelto necesaria.