• Viaje inconcluso

Las artes psiquiátricas de Morgana Drakaina


Morgana Drakaina (Viña del Mar, 1995). Poeta y profesora en Castellano y Comunicación de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Licenciada en Lingüística y Literatura mención Literatura Hispanoamericana PUCV. Ha publicado poemas en revistas digitales contraculturales como Revista Kuma de Temuco y Revista Noktivaga de Concepción. Participante del primer taller de proyectos escriturales de Revista Elipsis de Temuco. Ha publicado Maníaca (Editorial Tortuga Samurái, 2021), un poemario basado en la experiencia del trastorno afectivo bipolar tipo 1 y actualmente forma parte de una Antología de Poesía Joven de la Araucanía próxima a publicar.


Selección de poemas


Del libro Maníaca



El demonio se ensañó conmigo

Cuando niña quería ser poeta

nadie creyó en mí

ahora me gradúo con distinción

en las artes psiquiátricas

Les juro que estoy bien

solo me entró un demonio

que me hacía vociferar por las calles

golpeaba las paredes en son de protesta

y ya no distinguía si era noche o de mañana

entre tanta energía desbordada


Mi cuerpo ardía por las noches

mientras luchaba contra miles de voces

me decían “todos te odian, puta”

y tal vez tenían razón

por eso me sentía profundamente sola

sin tener a quién acudir

El demonio se ensañó conmigo

me hizo escupir sangre

yo intentaba vomitar en el baño

los parásitos que vi en mi comida

Salí a buscar a la culpable de eso

era mi tía quien había servido ese plato

pero no podía enojarme con ella

me tiré a sus pies rogando perdón

pues creía que me quería matar con un kalku


Había un ojo celeste en el piso de su casa

era la figura del mal de ojo

me estaban persiguiendo por seducir a su hombre

pero yo no había hecho nada,

me culpaban de un crimen que no cometí

La angustia me paralizó el cuerpo

comencé a convulsionar en el piso

y mi tía decía que todo estaba en mi cabeza

pero la sangre era real

y yo me estaba ahogando

Me dejó ahí tirada en el piso

para salir a buscar ayuda

y yo solo pensaba en tirarme escaleras abajo

para poner fin a mi sufrimiento

Esto era solo el principio

todavía faltaba llegar a los brazos de mi madre

pero tras un viaje de kilómetros junto a mi tía

no pude dormir en todo el trayecto

sumándose otra noche más

a mi incansable insomnio

Cuando me bajaron del bus

caí desplomada al piso

no sé en qué forma llegué a mi casa

escuchaba la voz de mi madre

pero ya no reconocía su rostro




La perseguida

Se están riendo de mí

se burlan de mis gruesas carnes

me llaman negra, india, puta

sus palabras son tinieblas en mi camino

ni un solo metro se respira en paz

para ellas soy la perra en celo

la que deben borrar

Presiento sus celos, su soberbia

señalan mi minifalda, mis piernas

piensan que visto así para seducir

a un pobre imbécil

para quitarles el perro faldero

Mujer, cómo me duelen tus miradas

llenas de desprecio y asco

cargadas de odio y deseos de matar

yo no vivo por aprobación masculina

pelea sola por la aprobación del perro

Me quieren ver muerta

la rabia que muerden sus cuerpos

en sus mentes ya se han imaginado

mil muertes posibles para mi


Y aunque me retuerza en el piso

yo me aferro a la vida

clamo piedad al cielo

líbrame del mal, amén

rezaba y lloraba tendida en el suelo

líbrame del mal, Señor

a gárgaras de lágrimas rogaba

Se están burlando de mí, Señor

escucho sus juicios en mi cabeza




La rabia les llenará de úlceras

Me orillan a la locura,

me arrastran al límite

sus pensamientos obscenos, oscuros e impuros

resuenan en mi cabeza

Exijo mi derecho al silencio

y elevan el volumen de sus gritos

son las enardecidas,

furiosas de mi existencia

deseando que al caer la noche

no despierte nunca más

Pero su sueño deseo ferviente

será su gargantilla y condena

su rosario de maldiciones

La rabia que les brota por los ojos

les llenará de úlceras

el cuerpo y el pensamiento

Mientras yo camino en paz, en calma

Dios y Satanás caminan de mi mano

haciendo brillar mi cabello,

luciendo mis piernas,

caderas y pechos,

despertando deseos insanos

que nunca quise despertar

Les atormenta la voz de esta musa

es una pesadilla vivir bajo mi sombra

quemándose con el fuego de mi éxtasis

o quedándose ciegas de tanta luz

Porque yo soy la Bendita, la protegida

cada uno de mis pasos

es iluminado por el sol y las estrellas

La luna es mi clarividencia

me alza esta frente altiva

el viento acaricia mis cabellos

mientras me trae palabras remotas

El canto de las aves viene a mí

y ellas cantan conmigo

Doy lo mejor de mí

a los librados del mal por dentro


Que quede claro que yo

no canto para enamorar,

canto para agradecer a los árboles,

a mi Ñuke Mapu y sus hijos,

a los cielos de invierno

y a los Ngen de mis aguas




El barullo de los perros

¿Por qué ladran los perros? Pregunto

en sinfonía ominosa catarsis catastrófica

Los perros dicen que viene alguien

que nunca debe aparecer

los perros están ladrando

pero nadie viene dejando rastro


¿Qué es este estremecer? ¿Este golpe? ¿Este pánico?

No tiene nombre, no lo tiene

pero los perros chillan y se quejan


Ahora que un clamor suena a lo lejos

escucho el galope de un caballo

un jinete nocturno irrumpe en la noche

no temas, viene a ofrecerte un trato


Tú no existes, pero te percibo

por el eco y el movimiento

que dejas a tu paso

el jinete no es de este mundo

los perros ladran de temor




Ora pro nobis

Tal vez era la Virgen María

atravesando la sala con su sotana blanca

yo arañaba la puerta huyendo de ella

me oriné encima del horror

Imagínate el espanto

que corrí de un lado a otro

y amenacé con electrocutarme

antes que irme con ella

La virgen apareció en mi casa

quería llevarme al otro mundo

Yo creo que mi grito se escuchó a kilómetros

nunca había gritado con tanta fuerza

como si de la intensidad se jugara mi vida

¡Quiero vivir! ¡quiero vivir!

era la traducción de mi grito