• Viaje inconcluso

"¿Cómo se ocupa un cuerpo que se escapa?". Cuatro poemas de Gabriela Paz Morales


Gabriela Paz Morales (Santiago, 1984). Es poeta y Licenciada en Comunicación Social de la Universidad Diego Portales. Integrante de la Sociedad de Escritores de Chile, Auch! Autoras Chilenas Feministas y de Colectiva de experimentación poética La manada de la Gacela. Columnista del periódico sueco Bulletin, es colaboradora del programa radial de Literatura Palabras peligrosas de Universidad Sek y coordinadora del Simposio de Literatura en Pandemia convocado por la Sociedad de Escritores de Chile. En poesía publicó El silencio de los intervalos (2016), el poemario ilustrado Fieras (2018) y La geométrica danza de las asimetrías (2021), entre otros. Ha sido traducida al francés y al sueco.

Los siguientes poemas pertenecen a su libro La geométrica danza de las asimetrías.



VII Comulgo en el sin saber


Desnudo a la tierra

emerjo al roquerío de entre las pampas

bautizo al nicho

huerto

semilla viva con hambre

relicario de musgo


Los tallos serán la cruz que no cargo en la frente

porque nadie me bendijo

porque aún

presente

he muerto


Tras tu marcha

la única que resucitó

fui yo

y ya no la reconozco


¿Cómo se ocupa un cuerpo que se escapa?



XII Quadrivium


A pesar del tan nuestro eje combinatorio atemporal

el sur del norte no me ha fabricado oestes en el este

ni en el atrás un adelante

cuya movilidad

me permita alcanzarte en un abrazo

que no sea

naturaleza psíquica

galaxia sentimental


Con urgencia

necesito derrocar

el orden de los factores

que aísla la materia

que nos compone

el cuerpo

sucediendo

al reverso

del

nosotros


XVI Simbolistas


Busco la química de la calma

el interludio del trino de los albatros

el néctar del código bautismal


Soy la cuarta dimensión

y maldigo a todos los poetas malditos

que no me crecieron alas

y me arrojaron

tus plumas a la cara



XVIII Resonancia


La polifonía de nuestro mapa de luciérnagas

escrito en la palma de tu mano

en la mesa de mi omóplato

durante las noches sin luna

me zumba

incandescencias

fuegos fatuos

en lugares curiosos

en el valle de las sienes

al filo de la clavícula

en el descenso entre las costillas

en la cumbre de la cima ilíaca

en las perlas de la cervical


Un coloquio de huesos

me recita tu anatomía muda

cual linterna

mas la última noctiluca

soy yo


Incendiada en el altamar

cansada de su no habitar

en el tiempo de los vivos

que aún sin vivir realmente

están

inventándose un lugar en el ahora